05/10/2025

El miércoles después de un día eterno me fui a ver una obra del off. Había sacado las entradas hace más de un mes. Había leído muy buenas cosas y no me la quería perder.

La obra se llama “Oratorio for living things”. Fui sin saber exactamente que era lo que iba a ver. Tenía la vaga idea de que era algo medio coral, conceptual, pero solo eso.

Llegué al teatro 20 minutos antes de que arranque, me compré una cerveza y di unas vueltas. El lugar tiene un bar grande y una mini librería donde venden entre otras cosas, los libretos de las obras que hacen. El lugar es una especie de aceleradora para escritores creo. Tienen como sus escritores que sponsorean y después estrenan/producen sus obras ahí. O por lo menos eso entendí. Signature Theatre se llama el lugar.

Cuando estaba entrando a la sala, los acomodadores te ofrecían un libreto para seguir la obra. Cosa que me resultó completamente extraño. No lo agarré porque asumí que no lo iba a poder usar. Es dificil leer en la oscuridad. Cuando me senté y vi el todo el resto de la sala tenía el suyo me di cuenta que me había equivocado. La sala era un cuadrilátero de tribunas de 70 personas cada una mirando a una lampara blanca hecha de bolsas de aspiradora. Realmente un lugar chiquito. 

Los primeros 30 minutos realmente no entendí absolutamente nada. No entendía lo que estaba pasando, no entendía lo que decían. Era medio en latín. Por eso los libretos. Eran 12 personas cantando cada una su linea literal y melódica en un 360. No podía retener una palabra. Era tanto y tan confuso y tan lindo que por un momento sentí que estaba siendo inducido en algún tipo de secta fan de la naturaleza y la vida. Porque era lindo y preocupante al mismo tiempo.

“Si la historia del universo fuese un año, los humanos vivimos hace 2000 años en el último segundo del ultimo minuto de la última hora del 31 de diciembre”

La obra resultó ser lo que dice el título un oratorio para las cosas vivas inspirado en el Cosmic Calendar de Carl Sagan. Un experimento metafísico de poner en perspectiva donde estamos, quienes somos y qué responsabilidades tenemos. El “segundo acto” que no es tal, está compuesto por notas de voz que le autora fue recolectando por años. Iba dejando un celular anotado por el mundo y la gente dejaba mensajes de voz en el contestador. Con esos mensajes escribió la mitad de la obra. 

Realmente fue una joyita musical inmersiva. La calidad de todo lo que ví y sentí fue excepcional.

El viernes fui a un evento de comedia. La mamá de uno de los chicos trabaja en un charity y tenían este evento anual de comedia para juntar fondos. Bennet nos invitó a un par.

Cuando estaba yendo en el subte me dió la urgencia de googlear al charity al que iba a ir. No vaya a ser que termine yendo a hacer fundraising a una organización medio polémica y aparezca en las fotos.

Por suerte se dedican a ayudar a familias afectadas por el Alzheimer. Zafé.

La verdad que estuvo espectacular. Soy fácil yo para la comedia, me río fácil. Soy buen público para estas cosas. Uno de los comediantes hizo todo un cuento de un viaje en avión donde le tocó un charlador al lado que lo había conocido a Mike Tyson. “No sabes lo que sabe Myke Tyson de astronomía” El tipo le mostró una foto y era Neil deGrasse Tyson. Exploté de la risa.

Obvio que terminamos limpiando el lugar. Nada muy distinto a la Fluo Night (para los lectores que no tuvieron la chance de ir a nuestras fluo nights eran unas fiestas exitosisimas que hicimos para juntar fondos en la escuela). Después tomamos unas cervezas por ahí. Planazo con todas las letras. Adjunto fotos.

Es una entrada no laboral o universitaria pero valía la pena. Prometo en próximas contar un poco más de NYU!

Buena semana 

Atte. CP

Un trip autoreferencial para divertirme, que mis amigos no me pierdan el rastro y obligarme a dejar escrito en algún lugar experiencias para no confiarle todo a mi memoria.